viernes, 23 de enero de 2009

Está escrito

La película Slumdog Millionaire te lanza esta frase: "El destino está escrito". La historia es sobre dos hermanos perdioseros en la India. Me recordé de nuestro Gregorio y cómo abra sido su estreno en Lima. Imagínense: todo el público en la sala ese día sufre con las historias de estos niños. Y cuando salen hay parejas y familias conversando por las calles y se acercan niños para venderles caramelos (los verdaderos Gregorios) y los ignoran o castigan con la mirada de su desprecio.
¿Cómo es la Sociedad a nivel mundial? Muchas veces menosprecio lo que Dios me ha otorgado sin saber que otros quisieran las oportunidades que he tenido. Frente a mi casa hay historias mínimas que observas con indiferencia porque no te afectan, no te tocan.
Tantos libros, tantas películas, tantas historias, tantos errores cometidos y no aprendemos nada. Depende de cada uno, pero la fuerza es de todos. Un caso es de los pobres: Siempre han existido pobres. Lo malo es que seguirán existiendo (dicen que si unos cuantos riquillos unieran fuerzas acabarían con la pobreza mundial. Imposible que ocurra no)
En estos instantes me recuerdo de unos niños drogándose en una tarde cualquiera en el puente que une El Agustino con Zárate (por Puente Nuevo) Me faltaron cuatro segundos en registrar ese momento y un guiño de indiferencia para olvidarlo. ¿Qué serán de ellos? ¿Sabrán que alguien en este instante estará pensando en ellos? Y si es así, de qué le sirve si solo piensa y no hará nada por ellos (a las justas puede consigo) ¿Seguirán vivo? Tengo conocidos que recorren ese tramo diariamente y de seguro los han visto. Y si los vieron: No creo que puedan vivir al tanta cruel realidad. No creo. ¡O no! ¿O no? Mmm... plop.
Bueno, vivimos en nuestra matrix. Qué se jodan. Fue su destino. Unos nacen con buena estrella y otros nacen estrellados.
Deberiamos sentirnos mal. La posición de mi entorno es buena. Es decir, que hubiese pasado si mi posición era el de los niños que veía en las noches entre la intersección de la Javier Prado y Guardia Civil. Seres muriéndose de frio y pidiendo limosna (que solo ellos saben a donde parará) Tantos carros pasan y ni uno se para para acojerlos y salvarlos. Ni yo lo hago, soy un simple espectador. Un ser despreciable como todos.
Seamos sinceros. Recordemos las películas de la 2da Guerra Mundial. Ohhh qué sufrimiento: Campos de concentración. Se acabó la peli y lo que entro a tu cerebro se esfumó. Claro, es un peli. Nada más. Pero, en vez de matar tu existencia revisando tu Hi5 y te tomaras la molestia de ver la realidad mundial, te darías cuenta que nada a cambiado. Los rostros cambian y la posición tambien, pero la mierda es la misma.
Es cuestión de interés. Miedo. Indiferencia. Estupidez.
Te da mucha pena y ganas de llorar. ¿Y? Que más da.

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