Queria expresar mi protesta sobre un asulto que me compete: lo caro que son los antidepresivos y la infinidad de imposibilidad de conseguirlo. Como el prosac puede estar tan caro.
A su vez de las opciones que no te dan los psiquiatras. Siento que te la hacen larga y no van al asunto. Se lo digo de maner porque al meditar sobre mi proceso, lo mio no era pastillas sino un trabajo de psicoterapia. Es decir, no creo que no se haya dado cuenta el psiquiatra. Bueno, mala elección mía, pero no muchos estamos preparados para estos tiempos en que la depresión aun es visto como un estigma y no como un problema que es más comun en estos tiempos y que pocos aceptan y enfrentan.
A su vez, al ir a comprar antidepresivos muchos trabajadores te miran de pies a cabeza. Como que uno se siente un insecto. Deberían capacitar a los que trabajan en boticas para tratar a un cliente. No solo es vender pastillas. Te sientes como si buscaras marihuana, es para sentirse mal. O un caso que vi de un chico que fue a comprar un condón y el bodegero no quería darselo por ser menor. Pero, quién sería el irresponsable e inculto en ese sentido.
Es primordial informar a la sociedad sobre la depresión e informar sobre terminas tan escuchados pero no aprendidos como el autoestima, la personalidad, la melancolia, entre otros.
La salud no solo es física. No hay que olvidar la salud mental ni espiritual.
PS. Que bajen el precio de los antidepresivos.
http://blogs.elcomercio.com.pe/cuidatusalud/2008/12/que-tristeza-ya-llego-la-navid.html
miércoles, 4 de febrero de 2009
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